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  • #16032
    Daniel Dalla Via
    Participante

    Reconocer mi avidez por varios deseos vanos me angustia, me preocupa, pero también saber de la importancia de elegir los otros deseos tan claramente detallados por Epicuro, me abre la cabeza sobre la importancia del albedrio, de esa capacidad intransferible de elección propia, sujeta a la voluntad personal.
    Resulta imposible no vincular el amplio espectro de las adicciones, que van desde los denominados “consumos problemáticos” en relación también al amplio espectro de sustancias psicoactivas, hasta la automedicación con psicofármacos, la pornografía, la dependencia por un “me gusta” ante una publicación subida a internet; dependencia a vínculos interpersonales tóxicos.
    En mi caso, la avidez y dependencia de reconocimiento y aprobación por parte del otro.
    En relación a las estrategias estoicas, me identifico con la segunda, de la insatisfacción por la ausencia a la satisfacción por la presencia. Me vino a la mente, una de las entrevistas con mi psicóloga, la cual me lo remarco en su momento. En lo cotidiano, trato de aplicarlo, y de verdad que ayuda y mucho.
    Respecto al círculo (vicioso) de la avidez, pienso en el “bombardeo marketinero”, ideado, en muchos casos para captar vulnerabilidades, sacar redito económico al máximo, sobre la base de un sistema perverso que solo busca “usuarios” dependientes, insaciables, con consecuencias destructivas en la salud integral.

    #16033
    Gabriel Schutz
    Superadministrador

    Es muy cierto lo que comentas, Daniel, sobre la perversión del sistema y la proliferación de adicciones que eso genera. Pero la enfermedad es en último caso la misma de siempre: la ilusión de estar separados, incompletos y, por lo tanto, solos. De no existir esta ilusión en un nivel muy fundamental y, por lo mismo, difícil de captar en cuanto ilusión, ninguna de las estrategias de marketing o las perversiones del sistema lograría arrancarnos de esa raíz inconmovible, de la plenitud de sabernos indisolublemente unidos y no separados. Pero sin duda es más difícil ahora, con tanta sobreestimulación. Aun así, siempre depende en último caso de nosotros caer o no en las redes de los deseos vanos.

    Es importante que hayas identificado a cuál de estos deseos eres susceptible y qué estrategia encuentras más útil. Puede ser un buen complemento que intentes desmontar los bienes supuestos de ese reconocimiento/aprobación por parte de terceros.

    Gracias por compartir tus ideas en el foro. Te envío un abrazo a la distancia.

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